Sunday, September 20, 2009

LOS HOMBRES QUE AMAMOS OTROS LIBROS



Con el respeto de todos y de Vargas Llosa también.

PREJUICIO. Un libro es como un plato de comida, como la mujer o el hombre a la hora de cazarles, como una obra de arte, es decir, no hace falta leer la cuarta parte, o la contraportada, con el título algunas veces basta. Su estética, su portada, el peso, ¿qué se yo?,  sólo hace falta la energía que emana para ponerlo en la caja, que te lo cobren y llevártelo a la casa, a tu casa, tu espacio, tu día a día, tu biblioteca. Un libro, no olvidemos, se convierte en un habitante más del hogar y de la vida misma.

En el caso del bestseller de Stieg Larsson "Los hombres que no amaban a las mujeres" no me da buena espina. Me niego a leerlo, a caer en ciertas redes, pedónenme: esnobistas. Es cierto que la literatura, hacerla, leerla, consumirla, es parte de una aventura muchas veces sagrada.

Que fomentar el hábito de lectura es bueno, sí. Pero ¿lo que sea? no sé.




CRÍTICA ARBITRARIA. Imagínense cuantos títulos y sus ediciones deambulan solitarios sin dueño, maravillosos pero olvidados, desterrados en alguna estantería. Novelas de hombres y mujeres que se propusieron cambiar la historia o la manera de ver las cosas en este mundo y que aún no han sido leídos en masa como "EL CÓDIGO DA VINCI" o "CREPÚSCULO" por citar dos ejemplos de los que he salvado a mi tiempo y a mi.

Esta opinión mía a todas luces sesgada, porque me niego a tan siquiera abrir la primera página de alguno de ellos, no es sino una pequeña nota de protesta.

¿Habeis leído a Borges o a Bolaño? ¿Te leíste más de cinco novelas de Gabo o Vargas Llosa? ¿Ya le entraste a tu primer Virginia Woolf o al Marqués de Sade? ¿Conoces el suspenso insesante de Matar a un Ruiseñor? ¿Ya te adentraste en la épica espistolar de Memorias de Adriano o cualquier cuento de Edgar Allan Poe?

Yo, a algunos sí, pero ¡me faltan tantos! que prefiero invertir esa semana o mes que le voy a dar a La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina o a Nueva Luna, y transformalas si acaso en los dos horas de duración que puedan tener la adaptación en cine.

Decía la profesora de una escritora colombiana, que el castellano tiene 500 años defendiéndose solo. La literatura tiene siglos defendiéndose sola, lo sé, pero no está de más aportar un granito de arena en esta suerte de amparo.  

No comments:

Related Posts with Thumbnails