Monday, March 08, 2010

A LA PEQUEÑA COME FLOR


Dicen las catedrales vivientes que existen dos tipos de maldad en el ser humano, la gente que actúa de mala fe, y la gente de mala índole. Los segundos son menos afortunados que los primeros, porque estos tienen la posibilidad de obrar mejor luego, pero aquellos, los de mala índole no tienen remedio.

Veía la película alemana LA CINTA BLANCA, del director austríaco Michael Haneke. En pocas palabras narra los hechos de una pequeña aldea alemana a las puertas de la primera guerra mundial. La comarca está habitada por familias humildes, trabajadoras, hombres y mujeres que en su mayoría han engendrado a gente de mala índole, que para la época son apenas criaturas pero demonios, los mismos que probablemente asistirían en el futuro a la creación del imperio horroroso.

Dicho lo anterior, me declaro creyente de esa mala índole, incurable, desafiante, sin alma, cruda, desprovista de entrañas y sensibilidad alguna. Pero ser víctimas de esos "malos" no tiene porque volvernos tiestos o mártires. Hay que dar la pelea. ¡Mucha fuerza comeflores!

2 comments:

La peque said...

Te adoro <3 préstame esa peli, me la recomendó ayer mi psiquiatra :)

aliantonio said...

Durísima e impresionante. Muy buena. De verdad que me gustó mucho y me puso a pensar acerca de esa gente de mala índole que hay en el mundo.

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