Sunday, June 27, 2010

EL PLACER POR LA TAZA


A Marianella y Alberto, 
las mesas con la mejor taza, café
e intercambios...

Tomo café desde que mi madre me sirvió. No tengo claro el momento justo, la hora precisa, la comida indicada en que me fue servido el primer café con leche. Mucho menos guardo memoria exacta del café negrito. Pero es un ritual que significa mucho para mi. Vengo de una madre que devuelve las tazas al mesonero las veces que sea necesario hasta darse el gusto.

Más tarde me senté en mesas donde las tazas varían según el mes (o la temporada), donde la consciencia de la belleza es muy abierta y vertir el café cobra un sentido estético. Al grano, me conseguí con estas tazas en la red, juro que algún día me haré de alguna de ellas... Sírvanse:









3 comments:

cuadernos de madrugada said...

No puedo ser objetiva con este delicioso artículo: soy adicta al café y a las tazas. Se tejen historias, conversaciones, chismes y confesiones con tan solo cinco palabras: vamos a tomarnos un café...
Saludos,

Adriana said...

bellísimas las tazas, me copio

Jonathan Reverón said...

Estimada Cinzia, se pueden tejer varias colchas en unas cuantas tazas. Carinhos y gracias.

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