Tuesday, August 23, 2011

CANTEMOS CON: HAZEL SCOTT




FOGGY DAY 
I was a stranger in the city 
Out of town were the people I knew 
I had that feeling of self-pity 
What to do? What to do? What to do? 
The outlook was decidedly blue 
But as I walked through the foggy streets alone 
It turned out to be the luckiest day I've known 

A foggy day in London Town 
Had me low and had me down 
I viewed the morning with alarm 
The British Museum had lost its charm 
How long, I wondered, could this thing last? 
But the age of miracles hadn't passed, 
For, suddenly, 
I saw you there And through foggy London Town 
The sun was shining everywhere.


AUTUNM LEAVES
C'est une chanson
Qui nous resemble
Toi tu m'aimais
Et je t'aimais

Nous vivions tous
Les deux ensemble
Toi qui m'aimais
Moi qui t'aimais

Mais la vie separe
Ceux qui s'aiment
Tout doucement
Sans faire de bruit
Et la mer efface sur le sable
Le pas des amants desunis

Monday, August 15, 2011

CUANDO EL CINE SE LEE

Fotografía: @Jose_Pisano

Si existiese una actividad previa a ver una película, ese sitio para ejercer el predespacho al cine es la Librería 8 ½, “Ocho y medio empieza con otro nombre, como la Librería Alphaville, que era el nombre que antes tenían también los cines que están en frente, empezamos hace 30 años en un sótano, un espacio pequeño. Mi esposa y yo trabajábamos en comercio internacional y decidimos retirarnos y montar esta librería, y hace tiempo que la regentamos” y desde entonces es la única librería especializada en cine de España, o al menos, la única tan bien mantenida y de las dimensiones físicas y credibilidad tanto para lectores como los mismos cineastas, una empresa que ya es un “chaval” de 17 años formado por el matrimonio de Jesús Robles (antropólogo) y María Silveyro (politólogo). La generación de Robles y su esposa pertenecen a la llamada “movida madrileña”, la explosión democrática de la capital española en la cual ven mayor luz y libertad todos los movimientos artísticos “…y a nosotros nos dio por el cine” argumenta Jesús.


Más de esta crónica en la edición aniversario de "El Librero"

Thursday, July 07, 2011

MI COLOR FAVORITO

La torre de los caballos azules - Franz Marc
Cuando viajo llevo un libro de cuentos y alguna novela. Por lo general ganan más las historias breves, el otro volumen simplemente sale de paseo. Tengo un año viajando con un libro que ya he mencionado acá: "Contar Cuentos", editado por la nobel de literatura sudafricana Nadine Gordimer. He avanzado al punto que sólo me quedan dos cuentos, uno de Woody Allen y el de la propia Gordimer. 

En esta recta final me he conseguido con un cuento pequeño, suerte de listón colegial. ASOCIACIONES EN AZUL de la Polaca Christa Wolf, un homenaje precioso a mi color favorito. A continuación algunas hilachas, sírvanse:

Christa Wolf
Mal acaban los asuntos cuando llega un marinero vestido de azul. Eso es lo que le ocurrió a Grete y nunca se recuperó: "Un marino vestido de azul navegaba los mares,/ amó a una doncella pero le trajo pesares:/ perdió ella la honra y ¿a quién podía culpar/ sino al marinero que se dio a la mar?".

Si señor, para la copia en limpio siempre empleamos tinta azul. Pero primero quisiera ver yo las pruebas azules: con un proyecto como éste no debe uno apresurarse; a los que se lanzan así, sin más, hacia el azul menudo se les ponen las cosas muy negras.

La hora del día que llamamos "entre azul y buenas noches". El azul hondo de la noche, el azul grisáceo de las palomas. La luz de aquella fuente mágica de los cuentos de los hermanos Grimm donde los soldados valientes que han sido tratados con injusticia encienden su pipa y no sólo obtienen la satisfacción a sus agravios sino también un reino e, incluso, la mano de la princesa"

ASOCIACIONES EN AZUL
Christa Wolf
Traducción: Juan Carlos Rodríguez Aguilar

Wednesday, June 29, 2011

UNA COLA PARA ISABEL ALLENDE


Fotografías: @Jose_Pisano


Madrid, 11:58am. Es el segundo fin de semana de junio, y el sauna en que a veces se convierte la Feria del Libro de Madrid, no se ha encendido. El cielo está despejado, el sol broncea a los madrileños en el Parque de El Retiro donde 500 casetas sirven a los lectores españoles y todos sus gustos. Al fondo un trompetista, uno de esos músicos ambulantes de parque toca la “Mañana de Carnaval”, esa canción de Luis Bonfa y Antonio Maria que dice "...cantará el corazón melodías de amor, la mañana feliz de los dos". Es el último sábado de la feria, son estos eventos que le dan más vida al celebrado parque botánico de la capital ibérica.

De pronto, una cola de casi un kilómetro atraviesa parte del parque. Mujeres en su mayoría, hombres, parejas con hijos, la diversidad es elocuente en la fila. Nos internamos y descubrimos qué es lo que se regala. Una mujer con acento anglosajón machaca el castellano contándole a su compañera los promenores de esta visita. "He leído que tiene 10 años sin venir, menos mal que aún es mediodía, en la web de la feria dice que estará firmando hasta las 4:00pm. Pero ojalá no esté haciendo dedicatorias largas, sino se tarda más”. En la suerte de sala de espera botánica, reparten abanicos estampados con el arte de la portada del libro "El cuaderno de Maya", de Isabel Allende.





La escritora chilena tiene una década sin visitar la Feria del Libro de Madrid. La editorial Plaza&Janés ha acomodado una carpa con un mesón adornado de calas blancas. Pero eso no lo hemos visto aún, porque estamos en la cola. Hay gente que madrugó y esperó que fueran las doce del mediodía para que su escritora favorita estampara una dedicatoria en su edición de “La casa de los espíritus”, “Paula”, “Los cuentos de Eva Luna”, “De amor y de sombras” o “El plan infinito”.



Madrid 12:36pm. Sabemos que Isabel Allende llegó porque desde atrás se escuchan los aplausos de los madrugadores. Han pasado 30 minutos y la cola apenas avanza unos metros. "Para quién es esta cola tan larga?". Se acercan curiosos y visibles no-fanes de Isabel Allende, no fanes porque al obtener la respuesta de quienes hacen fila, hacen un gesto de colmo. En las colas para recibir la firma el autógrafo de las celebridades literarias no existen beneficios, no hay una línea para la tercera edad o de mujeres embarazadas, todos los lectores son iguales. “Llevo una hora de pie y tengo seis meses de embarazo”, dice Mónica Nieto quien recién se ha comprado la última obra de la diva de la letra hispana y en su bolso carga con “La casa de los espíritus”. “Me gusta por su frescura, su femeneidad, es un orgullo de la novela latinoamericana” complementa.



Una señora ha tendido a su bebé en la grama para cambiarlo y tampoco perder la hora que lleva haciendo fila. Otras aprovechan el momento para empezar a leer el libro a punto de ser estampado con la dedicatoria de su autora y llegan a leer hasta doscientas páginas. Un hombre de la editorial reparte post its amarillos para que los fanáticos ayuden a agilizar el proceso. "Tenga, póngalo sobre la página que quiere que le firme y escríbale el nombre. Gracias por su colaboración". Otra mujer se muerde los labios de la rabia. "Qué lástima, he dejado la cámara", y es cuando la solidaridad de la cola se activa. "Yo te presto la mía, vamos claro, además he venido sola, me hacéis una con la Allende, yo hago lo propio y me dáis vuestro email", sale al rescate una folklórica madrileña.

Madrid, 1:00pm. “Su atención por favor, entre las casetas 106 y 107 estará firmando Isabel Allende, desde las 12:00pm hasta las 2:00pm.” Otra ola de revuelo. Susurros, suspiros y quejas por el temor de que no alcance el sacrificio de tener tantas horas esperando la rúbrica. Justo llega un señor con su libro autografiado. "¿Qué tal te fué?", le pregunta una amiga que aún está en la fila. "Está guapísima" contestó el fan enamorado y muestra inflado su autógrafo.

"Mamá alguna vez te has preguntado cuántas palabras pueden haber en un libro de 400 páginas". Los niños son los primeros en impacientarse. Mujeres y hombres trotan y cruzan la cola como antílopes. Los hijos de los fanáticos demuestran la fatiga "mamá yo llego hasta aquí, me voy al Museo de la Pizza, dame dinero". Mientras otros deciden ir a la caseta donde Bob Esponja también firma sus libros.


Cuanto más te acercas a la caseta, más gordo se hace el temor porque la autora, por cansancio, abandone la feria, miedo al tiempo perdido y a la decepción. Conforme falta menos, las sombras de los árboles dejan de protegerte y ya el sol no es tan primaveral, ya es un sol que coquetea más con el verano. “Este sol que rompe piedras" dice un rubio con lentes oscuros. Y como en todas las colas, vas llegando a la meta y todos se miran de reojo, pillando el intento de algún vivo con malas iniciativas: un coleón. Vendedores ambulantes, gitanas que leen el porvenir y la lotería se aprovechan de la fila para la Allende. "Sorteo del Oro quien quiere llevarse su numerito, estas de aquí tienen cara de querer hacerse ricas de la noche a la mañana, cómpreme uno". 

Madrid, 1:45pm. En un pestañeo la cola avanza violentamente. La hora de cierre está a la vuelta de la esquina y la carpa que protege a la escritora también. Si estás entre los primeros cinco de la cola debes entregar tu libro, que se encuentra debidamente identificado con el papel autoadhesivo que te entregaron. Ya le puedes ver las piernas, una señora te toma gentil y azarosamente del brazo y en otro abrir y cerrra de ojos estás frente a Isabel Allende, muchos quieren contarle su historia, decirle cuanto la admiran, explicarle lo felices que han sido y la compañía que significan cada una de las novelas que atesora su bibliografía, pero todo ocurre en cámara rápida, apenas alcanzas en ver su mano derecha puesta sobre el libro, un anillo y una pulsera quizás, una sonrisa y pocas arrugas, una sonrisa amplia y apenas tres segundos para decirle “¡Gracias Isabel!”.


Monday, June 20, 2011

DOS CIGARRILLOS Y UNA ACERA

Fotografía: José Pisano.
Acabo de abandonar una cálida primavera en Madrid. Es mi segunda visita este año, la primera se produjo con el 1º de enero. Aquella fecha la capital ibérica se alineaba a los países libres de humo. Como en todas partes hubo de todo, señores que luego de estar casi toda su vida colgados de un cigarrillo en su bar de confianza vieron la rutina placentera de su vida interrumpida, dieron puñetazos a los bartenders, y cosas por el estilo ejercieron la protesta activa en contra de la medida.

A mi vuelta, noto resignación, entendimiento, civismo, o simplemente el cumplimiento de la ley.

Cinco meses más tarde me pasó algo precioso que quiero sumar a la lista de cosas positivas de la ley antitabaco, junto con la salud y regresar con nuestras ropas menos impregnadas de humo. Y dice: Éramos cinco en la mesa, tres no fumadores y dos que sí. Los dos que sí se quieren mucho, o al menos uno de los dos asume que su amor está consolidado. Pero en la mesa del interior del bar, es imposible hablar de las cosas del querer a pecho desnudo. El fumador animosamente sacó su caja de Winston rojo, y la fumadora, la de Marlboro que hacía juego con la de él. Se vieron a los ojos, se disculparon con los presentes en la mesa y procedieron a salir a la acera justo en frente del local.

El derecho de frente del bar, la luna llena y la primera oportunidad de estar solos chupando de la colilla, fue el escenario perfecto para decir: "Sabes, todavía tengo contadas con los dedos de ambas manos las veces que nos hemos visto, y quiero decirte que éste no soy del todo yo, porque todavía, de tan poco verte, la efervescencia que causa estar contigo está intacta, vamos, que todavía me pones de los nervios". Y eso no se lo hubiese dicho si todos fumaran en el bar.

P.D.: pongo el punto final desde el otoño paulista de Brasil.

Friday, May 27, 2011

CANTEMOS CON: OMARA Y CHUCHO



ME ACOSTUMBRE A VIVIR SIN TI

Qué quieres que te diga
que me siente muy bien
es muy fácil decirlo 
que me siento muy bien
porque ha pasado el tiempo 
y ya cerró la herida que tu ausencia dejó.

Qué quieres que te diga
que esperaba por ti
como siempre te ibas
sin prever el regreso
te esperé tanto tiempo y al ver que no venías
me acostumbré, cariño, a quedarme sin ti.

Thursday, May 19, 2011

GESTOS DE NUESTRA RAZA


Esta es mi primera visita a los Estados Unidos, siempre había sido postergada por mi tedio hacia papeleos. La sola idea de tener que aplicar para una cita en la embajada encendía mi fobia a los trámites. Una vez superado lo anterior, estoy en Miami. Finalmente llego a la ciudad con la que mis compañeros de toda la escolaridad me hicieron coco.

Brevemente diré que ya he vivido en este primer encuentro todo aquello que sorprende. Y a mi edad se suma el asombro que causa el déjà vu por cada paso dado en este territorio. Lo sientes explorado de alguna forma -obvio- por aquello de que hemos vivido expuestos a su cultura desde el primer día de nacimiento.

Discutía con un amigo en Los Angeles, a raíz de un malentendido de palabras borrachas con mujeres de raza negra, el relativo (o no) progreso de este pueblo. El incidente terminó en chiste, pero rozó la delgada línea entre el desencuentro y entendimiento absoluto. Mi amigo sostenía que las comunidades minoritarias deben superar sus traumas y echar adelante despojándose de los complejos heredados. Yo le recordaba que la abuela de aquella chica, de no más de 30 años, no pudo sentarse en la parte delantera del autobús por mucho tiempo. Lo dije como un ejemplo práctico de sensibilización, frente a otros de mayor calibre.

No tuve suerte en permear mi argumento, y tampoco quise discutir más. Aferré mi vista a las palmeras-alfileres de Hollywood, pensando en Sunset Boulevard y Chet Baker. Mi amigo seguía defendiendo su punto. Al llegar a Miami, atendido por la bondad de esos amigos que conoces poco, decido explorar la ciudad sin carro. Camino, me monto en el primer bus que encuentro y señala que va a una playa. Sudado, cansado de caminar bajo el sol de la costa atlántica me siento en el primer puesto, evalúo la vista que tengo desde el asiento elegido, concluyo que no es la mejor y me cambio. Al voltear leo el siguiente cartel encima del espaldar que recién abandonaba:


Más tarde y de regreso, tomo el mismo autobús. Al cerrar sus puertas y al pagar, me consigo que la máquina sólo permite billetes de $1, el chófer me recomienda que busque sencillo entre los demás ocupantes. Luego de 5 personas, una señora latina me ofrece $2 de su monedero, yo le extiendo mis $5 y ella se ofende, me dice que este va por su cuenta, y yo sólo alcanzo a recordar la mejor frase de agradecimiento que he escuchado en mi vida, una con la que mi padre sabe derretir a la gente: Agradecido por el gesto.

Wednesday, May 11, 2011

TE TRAJE UN DETALLITO

 
La cultura del "detallito" viene de la decencia, y yo afortunadamente la heredé. Rara vez llego a una casa ajena con la manos vacías, a menos que apele al exceso de confianza (esto último por si acaso alguien a quien haya visitado y de fe de lo contrario lea esto).

Ahora mismo me encuentro visitando Los Angeles, y ayer conseguí una de esas tiendas que saben vender asombro y creatividad, con objetos que perfectamente pueden estar asociados a la cultura indie. De este viaje pretendo acumular muchas tarjetas de felicitación, siempre y cuando rompan con la onda Hallmark y se parezcan a las de Mik&Wright.









Sunday, April 24, 2011

PÁG. 104

"No hay, en el tumultuoso pecho del hombre, una pasión más fuerte que la de imponer su creencia a los otros. Nada puede secar la raíz de su dicha y llenarla de ira como saber que otro desprecia lo que él venera. Whigs y Tories, Liberales y Laboristas -¿qué razón les mueve a guerrear sino su prestigio? No es el amor de la verdad sino el deseo de prevalecer el que opone un barrio a otro barrio y hace que una parroquia premedite la ruina de otra parroquia. Todos prefieren la paz de espíritu y la sujeción de los otros al triunfo de la verdad y a la apoteosis de la virtud -pero esas moralidades pertenecen al historiador, y debemos dejárselas, porque son más aburridas que un día de lluvia".
ORLANDO
Virginia Woolf

Wednesday, March 30, 2011

MI MEJOR Y ÚNICA ACTUACIÓN


Hubo un tiempo en que muchas de las evaluaciones en el inicio de mi bachillerato, en el Colegio La Merced de Caraballeda, se podían hacer a través de exposiciones dramatizadas, ergo, obras de teatro. El colegio católico, bien dirigido y administrado por sus monjas, nos permitía ciertas licencias creativas. 

Confieso que mi relación con las hermanas era fluida y de distancias más cortas con respecto al resto de muchos de mis compañeros. Ciencias Naturales, o Estudios de la Naturaleza o quizás Ciencias de la Tierra, fue impartido por una de estas profesoras que nos permitían el uso de la exposición dramatizada. Era a todas luces, mi válvula de escape contra el caletre, y el tedio (tortura) que siempre me dieron las aulas. Un día tocó hacer obra de teatro sobre LA CONTAMINACIÓN, entonces escribí una obra de teatro que ahora hurgo en la memoria con cierta bruma, recuerdo que no sólo escribía, dirigía, sino actuaba, mi personaje era el villano que asustaba a estos niños que por botar basura entraban en un limbo a lo "Labyrithn" con David Bowie. Mi maquillaje estaba inspirado en una tabla de ajedrez y el vestuario, hecho por mi madre, fue una bata negra con hojas secas y desechos incrustados.

Pero ni la puesta en escena, ni la interpretación de mis compañeros, ni el libreto, u otra cosa me agobió más que la música. Siendo un niño católico y alumno de confianza de las monjas, éstas jamás imaginaron la procedencia de la banda sonora de la pieza: Amistades Peligrosas. La tarea más delicada la tenía el operador del sonido, pues el opening de la "exposición" eran los instrumentales de buena parte del disco "La Profecía", que me hizo descubrir la palabra cremallera. Sirva este escrito como confesión post escolar y mea culpa en el abuso a la confianza a mis entrañables religiosas.

P.D.: otro día hablaré de mi interpretación de Poncio Pilatos en La Pasión del Colegio La Merced.

Monday, March 21, 2011

EL DON HEREDADO


Dicen que una de las mejores virtudes de mi padre es la del consejo. No lo digo poniéndolo en duda, suena así porque desde siempre escuché eso en voz de mi madre, y en un día muy particular, cerca de una experiencia con la muerte.

Una amiga de mis padres había perdido a una hija en un accidente. No era una muerte cualquiera, para mi se trataba de la primera muerte de alguien joven, entonces, era la muerte sorpresa. Aquel día la amiga de mis padres recibió condolencias en su cuarto, hasta el momento en que entró mi papá.

Puede que la memoria me esté haciendo imaginar cosas, pero estoy seguro que una de las comadres vestidas de púrpura le dijo a mi mamá "M. habló con Gilberto, y se paró de la cama, que bueno habla Gilberto, ¡Qué consuelo!". Yo lo escuché y me sentí orgulloso, me imaginaba a mi padre en plan sacerdote, o como un gran sabio helénico. Gilberto, el hombre que escucha y consuela.

Con el tiempo me fascina pensar que he heredado el don. Converso en persona largo y tendido, chateo, digo frases aprendidas y citas de escritores a los amigos que me acuden, pero lo que más disfruto a la hora de aconsejar es buscar la canción que va con la talla del problema. Y ha resultado la mejor terapia.

Saturday, March 19, 2011

CANTEMOS CON: CLAUDIO VILLA


LUNA ROSSA

Vaca distrattamente
Abbandunato
L'uocchie sotto
'O cappiello annascunnute
Mane in'à sacca
E bavero ajzto
Vaca fiscann'a
'E stelle caso'asciute
E 'a luna rossa
Me parla 'e te lo le
Dommando si aspiette a me
E me risponne
Si ó vvuò sapé?
Ccá 'num ce sta nisciuna
E io chiamo 'o nomme
Pe'te vede'
Ma tutt'a gente ca parla
'E te responne
"É tardi
Che vuò sapé?
Ccá 'num ce
Stá nisciuna"

Luna rossa
Chi me sarrà sincera?
Luna rossa
Se n'é ghiuta l'alta sera
Senza me vedè
E io dico ancora ca
"Aspietta a me
Fore'o balcone
Stanotte 'e ttre
E prega 'e sante
Pe'me vedê
Ma nun ce stà nisciuna"
Mille 'e cchiù
A appuntamente
Aggiu tenuto
Tante e cchiù sigareyte
Aggio appicciato
Mille tazze 'e cafè
Me sò 'bevutto
Mille vucchelle
Amare aggiuvasato

E io dico ancora ca
"Aspietta 'e me
Ore 'o balcone
Stanotte 'e ttre
E prega 'e sante
Pe'me vedè
Ma nun ce stà nisciuna
Ma nun ce stà nisciuna
Ma nun ce stà nisciuna 

Wednesday, March 09, 2011

EL EDÉN EN EL BAÑO


Apoyé a un amigo en la empresa de coleccionar Adánes y Evas para colgarlos en su baño de visitas. Nuestra relación tiene muchas licencias, entre ellas, usar el baño de su cuarto. Desde hace días he cambiado de baño, ahora cuando anuncio mi visita voy mentalizado a lavarme las manos, desechar fluidos, verme al espejo o inventarme cualquier excusa, sólo por visitar su particular Jardín del Edén. Así va su colección:




Monday, March 07, 2011

PÁG. 294


"No es mi caso. Yo soy balsera, deliberadamente. Un día me cansé de todo y me largué. Dejé lo que más quería en aquella isla nauseabunda, a mis padres, al hombre de mi vida (...) ¿Qué importa eso? La vida es eso, fragmentos de recuerdos recios, penetrantes, y de instantes felices (...) No sé cómo pude dejar a los míos y echarme al mar. Es la razón por la que siempre que voy a entrar al mar me entra un extraño cosquilleo interior, como si volviera otra vez a abandonarlo todo, sin mirar atrás..."

Zoé Valdés
EL TODO COTIDIANO

Wednesday, March 02, 2011

Y UNAS DE MARTIN TAMBIÉN







No buscar la manera de insertar el fotograma que ven arriba, era un acto de incompetencia o mediocridad, si mi intención es hablar de esta primera película de Martin Scorsese, esa imagen de un joven Harvey Keitel fantaseando sexualmente, es definitiva. Este año, en mi tarea de retrospectivas, junto al Sr. Bergman, me acompañará el Sr. Scorsese. La foto pertenece a "Who´s that knocking at my door", un largometraje rico en imágenes del despertar del cine de autor en Estados Unidos, y en el que se muestran obsesiones que hasta el día de hoy arrastra el cineasta neoyorquino. Sírvanse con mi secuencia favorita:

Monday, February 28, 2011

PÁG. 10


"Gideón amaba con todo su corazón la dulce caída, entre el salto del avión y la extensión del paracaídas: el abismo sube a ti como un rayo, soplos de aire rumian tu cuerpo y te mareas de placer. La rapidez es embriagadora, licenciosa, silba y ruge, y todo tu cuerpo tiembla por ella y, arden agujas en los extremos de los nervios y la sangre bate y bate. De repente, cuando eres un rayo en el viento, se extiende la jupá. Las correas frenan tu caída como si apareciera un brazo masculino apacible, decidido, que te atrapa del libertinaje. Y estás agarrado por esos brazos por debajo de tus axilas. En lugar de un placer licencioso, ahora viene un placer moderado, protegido. Tu cuerpo olea lentamente en las alturas, flotando, vacilando, arrastrado ligeramente por la brisa, nunca adivinarás dónde exactamente tocarán tus pies la tierra -si en la ladera de esa colina o frente a los naranjales- y eres como una ave fatigada llegada de lejos, bajas despacio, mirando las azoteas, las calles, las vacas en el pastizal, despacio, como si tuvieras alternativa y la decisión estuviera en tus manos".
 Amos Oz
EL CAMINO DEL VIENTO

Wednesday, February 23, 2011

CANTEMOS CON: JOSEPHINE BAKER


I could have danced all night!
I could have danced all night!
And still have begged for more.
I could have spread my wings
And done a thousand things I've never done before.
I'll never know What made it so exciting;
Why all at once My heart took flight. 
I only know when he began to dance with me 
I could have danced,
danced, danced all night!

Sunday, February 20, 2011

TÉCNICA PARA DORMIR #01

Wednesday, February 16, 2011

SANTAMARÍA, GALIPÁN Y EL MONDONGO

Fotografía: Pocho Garcés.
En 2007 los cocineros Mercedes Oropeza y David Akinin triunfaron en la empresa de dictar clases de cocina desde Galipán. Mi amistad con Mercedes, mi ocio sabatino, mi relación con el hecho gastronómico y la necesidad por hacer algo distinto me volcaron a ejercer un oficio, llamémoslo mesonero, ayudante, asistente, pincho, pica todo, el que dice "bienvenidos", complejo de María, faramallero...

Subía cada fin de semana con Mercedes y Akinin a recibir a personas que querían pasar un día cocinando en Galipán frente al Picacho. Casi siempre ellos enseñaban a preparar tomates confitados, mero en hoja de plátano, crema de auyama con mandarina y suflé de chocolate, o como preferían llamarle: ponqué de chocolate llorón. La rutina terminaba despidiendo a las personas en sus jeeps, dejando entrar al perro de David, Mercedes barriendo y fregando, y yo haciendo honor a las malas mañas.

Fotografía: Pocho Garcés
Un domingo, en el marco de su visita, Armando Scannone, Mercedes y David, quisieron extender la invitación al "maestro du mundo" -título frecuente que usa Akinin cuando quiere ponerle soles a alguien que admira o quiere- Santi Santamaría. Esa tarde el menú giró su vuelco "green" habitual y presentó al chef catalán nuestro tradicional Mondongo. Don Armando desde aquella majestad de la montaña, sonreía orgulloso demostrando la altura de nuestra cocina y nuestra ciudad.


Yo serví de mesonero y jamás olvidaré la frase más célebre de aquella mesa en palabras de Santamaría, luego de todo lo que comió y debatía su eterna cruzada contra la comida molecular, "Vean, esta es la comida que a mi me gusta, porque en definitiva a mi me gusta comer para cagar".

Saturday, February 12, 2011

EL ALBUM DESCONOCIDO

Cinco horas antes de la muerte de Lennon, Leibovitz hizo esta foto.

Sigo muy audiovisual. Sigo escribiendo sobre cosas que he visto en pantalla. Sigo viendo documentales. Todo ello tiene un sentido y pronto compartiré por esta vía el por qué.

Ya había visto una parte del documental sobre Annie Leibovitz en la exposición que recorre su carrera como fotógrafa insigne de la historia norteamericana contemporánea. Pero viendo LIFE THROUGH A LENS me encontré con lo que uno quiere conseguirse siempre en documentales: descubrimientos, cosas que escapen de nuestra imaginación sobre el personaje, en fin los álbumes desconocidos de las vidas y las cosas. Sírvanse con algunas fotos que no imaginaba de la autoría de Leibovitz:

Fotografía emblemática de la salida de Nixon de la Casa Blanca

Keith Richards. Al abandonar ROLLING STONE Annie se internó en rehabilitación.

Desde sus tiempos de fisiculturista, es la fotógrafa adorada de Schwarzenegger
Sarajevo 1994. Su relación con la escritora Susan Sontag la devolvió a sus raíces como reportera gráfica.

Thursday, February 10, 2011

AHORA, UNAS DE BERGMAN



Hoy que empiezo otra retrospectiva quiero decir que en agosto de 2007 un grueso de la prensa cinematográfica fechaba sus notas en Oviedo, España. Woody Allen preparaba el rodaje de Vicky Cristina Barcelona, Penélope, Bardem, Scarlett, etc... Yo que empezaba mi retrospectiva de Woody Allen, empapelaba las paredes internas de mis párpados con todo el Woody posible, ya lo he dicho antes y profusamente. No quiero atiborrar.

Entonces murió Ingmar Bergman y leo un artículo titulado "EL HOMBRE QUE HACÍA PREGUNTAS DIFÍCILES", en aquel momento tuve noticia del director sueco. A veces nos enteramos de la existencia de algunos hombres el día de su muerte y gracias a sus discípulos. Aquí algunos párrafos que Allen dedicó y publicó en el The New York Times desde Oviedo, aquel verano de 2007 en que su maestro lo dejó con 63 títulos como reto.

<<Ya he dicho antes a gente que tiene una visión romántica del artista y consideran la creación sagrada: Al final, tu arte no te salva. No importa cuán sublime trabajo fabriques (y Bergman nos ha dado un menú de increíbles obras maestras) ellas no te protegen del llamado del destino a la puerta que interrumpe al caballero y sus amigos en el final de "El séptimo sello". Así, en un día de verano en julio, Bergman, el gran poeta cinematográfico de la mortalidad, no pudo prolongar su propio e inevitable jaque mate, y el mejor realizador que he conocido en mi vida se había ido>>

<<Bergman disfrutaba el proceso. Se preocupaba poco sobre las respuestas a sus filmes. Le gustaba ser apreciado, pero me dijo una vez, "Si no les gusta la película que he hecho, me importa... por aproximadamente 30 segundos." No estaba del todo interesado en los resultados de taquilla, aunque productores y distribuidores lo llamaban con los resultados, que le entraban por un oído y le salían por el otro. Dijo, "Para mitad de semana sus pronósticos salvajemente optimistas terminarán reduciéndose a nada." >>

<<La fidelidad de Bergman era a la teatralidad y era también un gran puestista, pero su trabajo cinematográfico no estaba sólo inspirado por el teatro; se nutría de la pintura, la música, la literatura y la filosofía. Su trabajo probaba su profundo interés en la humanidad, ejecutando usualmente profundos poemas en celuloide. Mortalidad, amor, arte, el silencio de dios, la dificultad de las relaciones humanas, la agonía de la duda religiosa, matrimonios fracasados, la inhabilidad de la gente para comunicarse con el otro.>>

<<Tenía largas conversaciones telefónicas con él. Las arreglaba desde la isla en que vivía. Nunca acepté sus invitaciones a visitarlo porque el viaje en avión me molestaba, y no me apetecía viajar en una pequeña avioneta a algún punto cerca de Rusia para algo que me había imaginado como almuerzo de yogurth. Siempre discutimos películas y, por supuesto lo dejaba hablar porque me sentía privilegiado de escuchar sus pensamientos e ideas. El se proyectaba películas todos los días y nunca se cansaba de mirarlas. Todas clases, mudas y habladas. Para dormir miraba un videocassette de la clase de película que no lo hiciera pensar y relajara su ansiedad, algunas veces un film de James Bond, por ejemplo.>>

<<¿Puede el trabajo de alguien ser influenciado por Groucho Marx e Ingmar Bergman? Pero me las arreglé para absorber una cosa de él, algo que no depende del genio o del talento sino algo que puede ser aprendido o desarrollado. Hablo de lo que es comúnmente llamado ética de trabajo, pero es simplemente disciplina. Aprendí de su ejemplo a tratar de conseguir el mejor trabajo del que soy capaz en ese momento dado, nunca rendirme al tonto mundo de éxitos y fracasos o sucumbir a interpretar el brillante rol del director cinematográfico, sino a hacer una película y moverme a la siguiente>>

Tuesday, February 08, 2011

PERDÁMONOS


Dicen que ella fue su perdición. Sí, de izquierda a derecha ella. La única persona femenina del singular en la foto. Y lo dice la tercera esposa de él, de izquierda a derecha el segundo, Chet Baker.

Acabo de ver el documental LET´S GET LOST (1988), de Bruce Webber. Se estrenó el año de la muerte del trompetista y cantante. Quien acusa a "ella" es otra ella, la tercera esposa de Baker acusa a Ruth Young, la voz que oirán al final de esta nota y con quien Chet Baker se perdió para siempre, aunque él mismo haya decidido en principio borrar las rutas de su vida. Sírvanse:

¿QUÉ HABRÍA PASADO?

Actor Cultural de José Ignacio Cabrujas, GA80 de Héctor Manrique
"Cabrujas ha insistido en un tema central que aparece en las nueve obras que ha estrenado: a través de la Historia o de historias del pasado, podemos entender mejor nuestro presente. No se trata de viajes nostálgicos sino de paralelismos curiosos, irónicos o contundentes entre lo que pasó y lo que nos está pasando. Cabrujas utiliza vidas de nuestros antepasados o de mundos pretéritos —algunos aún en existencia— para que nos reflejen como espejos mágicos, coincidencias con nuestra vida actual."
Isaac Chocrón
El pasado fin de semana vi por primera vez Acto Cultural, por el GA80, dirección de Héctor Manrique. A veces simplemente pienso que asistimos al ocaso de una era. Y que toda etapa culminante, nos provoca una profunda debilidad por la nostalgia, más aún si se trata de lo no vivido. Aún recuerdo la consternación de mi madre cuando El Observador anunciaba la muerte de José Ignacio Cabrujas, y recuerdo las conversaciones telefónicas con mi abuela y mis tías, y yo como aún no había experimentado la muerte, mejor dicho, tenía curiosidad por saber que era tener una muerte cerca, lo primero que supuse -dado el drama impuesto en las llamadas- era que había fallecido un familiar cercano. 

Mi noción de Cabrujas se aclaró con su muerte. Era en mi un nombre familiar porque aparecía en los créditos de una de mis telenovelas favoritas, La Dueña. Volviendo al infarto, a la causa y la noticia que me tocó presenciar a través de mi mamá, yo comenzaba a escuchar las narraciones y la forma en que los rumores decían del contexto del deceso. 

Y no me quiero quedar con otra imagen que la que construyeron mis tías y mi abuela: un cadáver que flotaba con trago de whisky en mano, extendido de largo a largo sobre un flotador en una piscina rodeada de temporadistas. Ahora me salto la tarea de acudir a la prensa de entonces para corroborar si lo que escribo es cierto, prefiero quedarme con esa versión que se hizo en mi hogar, habitado por mi hermana, mi padre y mi madre, una ama de casa que mostró su profunda pena tras la muerte del hombre que supo sentarla tantas veces frente al televisor con reflexiones que ya no están en nuestra pantalla. Y aquí vuelve la nostalgia.

Saturday, February 05, 2011

CUANDO EL MUNDO CAE


No puedo hablar sobre el llanto sin tener de fondo la versión de Maysa Matarazzo de Meu Mundo Caiu y su trompeta sumada al bolero de los brasileros, la fossa.

Uno de los ejercicios de mayor dificultad para el cuerpo humano tiene que ser controlar el llanto. Particularmente, cuando no quiero llorar, enciendo un cigarrillo, o me peino el cabello con las manos compulsivamente, cuando evito llorar, también abro lo que más puedo los ojos y hago una risa forzada con los dientes, los presiono fuertemente. No me gusta llorar en público, pero cuando pierdo mis poderes contra las lágrimas, me quedo sentado, no me muevo, dejo correr el agua salada, no la retiro de las mejillas, porque el que seca las gotas que le corren por el rostro quiere que sepamos su efusión.

Seguiré llorando por dentro que es otro ejercicio difícil, ese que Saramago describió un día como la acción que tenemos de evaporar el agua de nuestro llanto con el fuego interno.

Wednesday, February 02, 2011

TODO ESTÁ REVUELTO


–¿Quieres té con agua del Nilo?– me preguntó el guía del Cairo con toda la intención de gastarme una broma, y es que desde que llegas a Egipto el chiste fácil es: puedes contagiarte con la "maldición de Tutankhamón" y pagar sus consecuencias en el baño.

Yo no disfruté El Cairo, ni un segundo. Me resultó un sitio que no quieres pisar, respirar, transitar. Después de tener un buen rato rodándola, en mi caso, opté por correr las cortinas del turibus. Y en el fondo no dejaba de pensar en Caracas y la posibilidad de que el resultado de la anarquía y el desamor a una ciudad trae como resultado la capital egipcia.

Hoy vuelvo a revisar algunas fotos de aquella primavera, y me consigo con la lectura de Oriente empieza en El Cairo, de Héctor Abad, crónica vigente de un viaje al territorio decadente que perdió la magia y el paisaje que nos hacían imaginar de niños, en la que  al recorrer un camino árido y largo para llegar a las pirámides, un trío de piedras sobre piedras, se desnudaba poco a poco. Y n0, las maravillas del mundo están revueltas mucho antes de las revueltas, por la miseria y desatino de sus habitantes.
 


"Es tan duro y difícil El Cairo que me hace sentir algo 

que nunca siento: añoranza de Medellín. Como dice un 

crítico del exotismo, el Oriente es para nosotros un 

sueño, en inglés, un dream, pero este dream se 

convierte en su anagrama en italiano: merda."
 


Héctor Abad.
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